La prevención es la estrategia más rentable en el ámbito impositivo. Una auditoría tributaria no debería ser el momento en que una empresa descubre sus errores;por el contrario se debe haber identificado y corregido cualquier vulnerabilidad mucho antes de que la SUNAT inicie una revisión oficial. Identificar contingencias a tiempo permite realizar rectificaciones voluntarias, reduciendo drásticamente el costo de multas e intereses.
Para lograr este blindaje, es necesario aplicar un enfoque de revisión interna riguroso que simule los procedimientos de una inspección real.
Revisión de la consistencia entre registros contables y declaraciones
El primer paso para detectar contingencias es validar que la información presentada en las declaraciones juradas coincida con los libros contables. Una auditoría financiera interna debe poner especial énfasis en la conciliación tributaria, analizando partidas que suelen ser objeto de observación, como los ingresos no gravados o los gastos no deducibles.
Cualquier discrepancia no explicada es una bandera roja. A través de una consultoría de auditoría especializada, se pueden identificar errores de digitación o de interpretación normativa que, de no corregirse, serían detectados inmediatamente por los sistemas de cruce de información de la administración tributaria
Análisis de la causalidad y fehaciencia del gasto
Uno de los mayores riesgos en una auditoría tributaria es el desconocimiento de gastos por falta de sustento. Para identificar estas contingencias, la empresa debe evaluar si sus desembolsos cumplen con el principio de causalidad (que el gasto sea necesario para generar o mantener la fuente de renta) y, sobre todo, con la fehaciencia.
No basta con tener la factura; es imperativo contar con:
- Contratos debidamente legalizados.
- Informes de conformidad de servicios.
- Guías de remisión y documentos de transporte.
- Medios de pago que acrediten la bancarización de la operación.
Si un gasto carece de este soporte documental, representa una contingencia latente que debe ser saneada de forma preventiva.
Validación de criterios bajo auditoría NIIF
Es fundamental entender que la aplicación de estándares internacionales pueden generar diferencias temporarias que, si no se documentan correctamente, generan errores en el cálculo del impuesto diferido. Durante una auditoría NIIF, surgen ajustes por valor razonable, provisiones o depreciaciones que no son reconocidas fiscalmente de la misma manera que contablemente.
La falta de control sobre estas diferencias suele derivar en errores en el cálculo del impuesto a la renta diferido. Una revisión preventiva debe asegurar que cada ajuste bajo NIIF tenga su correspondiente sustento en los papeles de trabajo de la determinación del Impuesto a la Renta. De lo contrario, la SUNAT podría interpretarlos como omisiones de ingresos o deducciones indebidas.
Control de operaciones con partes relacionadas
Finalmente, las transacciones entre empresas del mismo grupo económico son un foco crítico. La auditoría externa debe verificar que estas operaciones se hayan realizado a valores de mercado, cumpliendo con las normas de precios de transferencia. Identificar si existe una documentación técnica incompleta o si los márgenes de rentabilidad están fuera de los rangos permitidos es vital para evitar reparos que podrían traer consecuencias tanto en la liquidez de la empresa como en su reputación ante la administración tributaria. Anticípese a los desafíos regulatorios y proteja el patrimonio de su empresa con una estrategia de cumplimiento preventivo. En VAG Global by TPC Group, somos expertos en la detección de riesgos antes de que se conviertan en problemas legales, integrando la visión de la auditoría financiera con la precisión de la auditoría tributaria. Nuestro servicio de consultoría de auditoría le ayuda a robustecer sus procesos internos, mientras que nuestra experiencia en auditoría NIIF y auditoría externa garantiza que su información sea transparente y confiable. Actúe hoy para asegurar un mañana libre de contingencias impositivas.

